miércoles, 3 de noviembre de 2010

PROPUESTA DESFILE CARNAVAL DE CALI VIEJO

RITMOS DE LIBERTAD

La Guerra de Independencia de Colombia, fue un momento muy importante para la construcción de nuestro país, sin embargo la música y la danza de esta época ha sido uno de los factores culturales menos estudiados y difundidos. Desde 1810, el rechazo a lo español no fue sólo político y económico, sino a la imposición de costumbres.  La música y con ella la danza, jugaron un papel importante en la Independencia, hasta el punto de que cada batallón patriota tenía banda musical que “amenizaba” las batallas con temas no españoles, entre los cuales destacaron especialmente la contradanza de origen francés y el bambuco de raíces negras y aborígenes.

Con éstas músicas libertarias fueron erradicados del gusto popular aires y ritmos hispanos, la contradanza tenía tufillo revolucionario desde tiempo atrás, pues a su ritmo se forjó la Revolución Francesa y se convirtió en símbolo de rechazo a lo español a comienzos del siglo XIX en América hispana. Y fue una contradanza, “La Vencedora”, lo que se escuchó en el puente de Boyacá el 7 de agosto de 1819, por iniciativa del coronel José María Cancino, quien dirigía la banda musical del ejército libertador. Apenas se supo en Santa Fe del triunfo en el río Teatinos, que significó la expulsión definitiva del español, fue compuesta otra contradanza, “La Libertadora”, para estrenarla durante la entrada triunfal de Bolívar a la capital y bailarla en la fiesta de la libertad en el Palacio de San Carlos y en los festejos populares que duraron dos semanas para celebrar el fin del yugo.


Otra manera de erradicar lo peninsular fue regar por todo el país una música que se remonta a comienzos del Siglo XVII, que mezcló en las montañas del Patía el torbellino indígena con la síncopa africana: el bambuco, este fue dispersado por la zona andina por las bandas de vientos de los ejércitos libertadores. Para entonces el músico pastuso famoso del momento, Nicanor Díaz, estaba muy enamorado de la bella ñapanga (mujer pastusa) Rosario Torres, quien por su carácter recio tenía por apodo La Guaneña. Sin embargo como ésta no correspondió a sus afectos e incluso contrajo matrimonio y se marchó con otro pretendiente de mayor solvencia económica, el acongojado artista compuso en su recuerdo el conocido bambuco La Guaneña. El uso del término "Guaneña", rápidamente se generalizó para señalar como tal a toda mujer voluntariosa e independiente. Con el inicio de la Guerra de Independencia se denominaron “guaneñas” a las mujeres del pueblo que acompañaban a las tropas realistas, compañeras, cantadoras, bailadoras, cocineras que no vacilaban, en un momento dado, empuñar el rifle para el combate; dada la naturaleza del ritmo, este se interpretó primero contra los invasores patriotas, durante las batallas realistas y después ya convertido en himno de libertad, contra los reductos realistas en el Perú.

Sí, la Independencia también fue musical y dancística, por tal razón surge la idea de hacer “Ritmos de Libertad” como alegoría a nuestros 200 años de independencia, recreando los bailes típicos de la época que animaron a los criollos en la lucha independentista, las batallas de sublevación negra y la entrada triunfal del libertador hace 200 años, mostrando a la comunidad caleña y a sus visitantes, a través de la puesta en escena de los bailarines del adulto mayor, niños y jóvenes de nuestra Fundación, que ahondar en la música y la danza equivale a hundir las raíces en la historia y ascender con las ideas seductoras para dialogar con el cuerpo; que se trata de un modo singular de comunicación entre los humanos pues la danza y la música folclórica en especial, logran en un momento de inspiración expresar los sentimientos y vivencias individuales y colectivas de las gentes de una nación y expresan lo más relevante y multifacético de la vida a través del paso del tiempo. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario